Se ha comprobado experimentalmente que cuando se suprime la leche de la dieta de pacientes afectos de migraña se reducen significativamente sus síntomas.
La lactosa es el principal azúcar de la leche de vaca, y necesita ser hidrolizada (disgregada en sus componentes: glucosa y galactosa) por una enzima para poder ser utilizada por el organismo. La intolerancia a la lactosa es la incapacidad de romper este azúcar y, por tanto, digerirlo, debida a la falta de la enzima responsable de la ruptura (lactasa). La mayoría de nosotros tenemos esta enzima al nacer, pero va disminuyendo desde la infancia.
¿Por qué la lactosa desencadena migraña?
Una de las propiedades del principal azúcar de la leche es la vasodilatación de las arterias, si la lactosa se degrada por su enzima, sus efectos dilatadores no se producen, pero si no se metaboliza por falta de la enzima aparecen estos efectos que como ya sabemos son causantes de migraña.
Derivados curados. Aún más desencadenantes de migrañaEspecialmente son los quesos maduros o viejos (Colby, Roquefort, Brie, Gruyere, Cheddar, Azúl, Parmesano, Boursalt, Romano). Estos alimentos han pasado un proceso de fermentación, que les ha hecho aumentar su nivel de histamina. Si el paciente tiene un déficit de la enzima (la DAO) encargada de la metabolización de la histamina,
histaminosis alimentaria, tenemos un primer causante de migraña. En segundo lugar, si el paciente además tiene un déficit de lactasa, enzima encargada de degradar el azúcar de la leche y derivados, también aparecen efectos vasodilatadores. Por lo tanto, los derivados lácteos curados pueden ser desencadenantes de migraña por estos dos componentes, la histamina y la lactosa.